40 años del inicio del Mundial de Natación de 1986
El 13 de agosto de 1986 comenzaba en Madrid el V Campeonato Mundial de Natación, Saltos, Waterpolo y Natación Sincronizada. Cuarenta años después, el Centro de Natación Mundial 86 sigue llevando aquel acontecimiento en su nombre y afronta una nueva etapa de transformación sin olvidar el legado que marcó para siempre la historia de los deportes acuáticos en Madrid.
Por Enrique J. San Isidro
Un centro construido para recibir al mundo
La historia del M-86 no puede separarse del campeonato que le dio nombre. Las obras comenzaron en septiembre de 1984 con un objetivo muy concreto: dotar a Madrid de una instalación capaz de albergar una de las mayores citas internacionales de los deportes acuáticos.
El nuevo Centro de Natación fue inaugurado oficialmente el 14 de mayo de 1986, apenas tres meses antes del Mundial. Las instalaciones ocupaban entonces 21.050 metros cuadrados y su construcción supuso una inversión de alrededor de 1.500 millones de pesetas.
La magnitud del proyecto se apreciaba en sus diferentes espacios: piscina exterior, piscina cubierta, graderíos y un espectacular foso cubierto de saltos cuya torre de plataformas se convertiría en una de las imágenes más reconocibles del complejo.
13 de agosto de 1986: comienza el Mundial 86
El 13 de agosto llegó el momento para el que había sido concebido el nuevo centro. Los V Campeonatos Mundiales reunieron a 1.119 deportistas de 61 países y convirtieron Madrid en uno de los grandes epicentros mundiales de los deportes acuáticos.
La ceremonia inaugural del campeonato se celebró la tarde del 13 de agosto en un escenario singular: la plaza de toros de Las Ventas. La competición había comenzado ya esa misma mañana con las primeras pruebas de natación sincronizada. Por el ruedo desfilaron después las delegaciones participantes antes de que sus abanderados quedaran reunidos en el centro de la plaza. Manel Estiarte pronunció el juramento de los deportistas y Juan Carlos Vallejo fue el encargado de portar la bandera española.
El acto incluyó caballos andaluces y un rejoneo incruento, mientras los propios deportistas animaban el graderío con una multitudinaria “ola”. Después, la atención regresó al nuevo M-86: poyetes, cronometraje Omega, cámaras de televisión, graderíos repletos y algunos de los mejores deportistas acuáticos del mundo.
La expectación también quedó reflejada en la televisión. TVE preparó para aquellos días más de 30 horas de retransmisiones, con sesiones de mañana y tarde y resúmenes del campeonato.
Madrid 1986 incorporó por primera vez los 50 metros libre al programa de los Campeonatos del Mundo. El estadounidense Tom Jager y la rumana Tamara Costache se convirtieron en los primeros campeones mundiales de la distancia.
El relevo femenino de 4×200 metros libre también apareció por primera vez en el programa de unos Campeonatos del Mundo.
El Mundial 86 acogió la primera competición femenina de waterpolo de la historia de los Campeonatos del Mundo. Australia conquistó aquel primer título mundial.
Las cuatro disciplinas del Mundial 86
El campeonato reunió en Madrid a la élite internacional de natación, saltos, waterpolo y natación sincronizada —denominación utilizada entonces para la actual natación artística—. Cada disciplina dejó nombres, resultados e imágenes que forman parte de la historia de aquellos Mundiales.
Matt Biondi, Michael Groß, Tom Jager, Victor Davis, Adrian Moorhouse, Kristin Otto, Heike Friedrich o Tamara Costache fueron algunos de los grandes nombres que pasaron por las piscinas madrileñas. Madrid 1986 dejó además novedades que acabarían incorporándose al programa mundialista, entre ellas los 50 metros libre.
Greg Louganis volvió a demostrar su enorme dominio internacional al conquistar los títulos de trampolín de 3 metros y plataforma de 10 metros. En categoría femenina, Gao Min se proclamó campeona en trampolín y comenzaba una trayectoria que la convertiría en una de las grandes figuras de la especialidad.
Canadá dominó las tres modalidades. Carolyn Waldo conquistó el oro individual y volvió a subir a lo más alto del podio en dúo junto a Michelle Cameron. El equipo canadiense completó después el pleno con el título por equipos, confirmando su superioridad en Madrid.
Yugoslavia se proclamó campeona mundial masculina tras una memorable final ante Italia, resuelta por 12-11 después de cuatro prórrogas. En categoría femenina, Australia hizo historia como primera campeona mundial, por delante de Países Bajos y Estados Unidos.
España compitió en casa
El contexto de la natación española era muy diferente al actual. España todavía se encontraba lejos de las grandes potencias internacionales y terminó el campeonato sin subir al podio, pero el Mundial 86 permitió a una generación de deportistas nacionales medirse ante la élite mundial y hacerlo, además, ante su público.
La selección reunió a nombres como Inma Tarragó, Harri Garmendia, Henar Alonso, Natalia Autric o Juan Carlos Vallejo, entre otros. Una generación que afrontó en Madrid la oportunidad excepcional de disputar un Campeonato del Mundo en casa.
Entre aquellos jóvenes nadadores estaba también Sergi López, que formó parte del equipo español en el Mundial de 1986. Apenas dos años después alcanzaría uno de los grandes hitos de la natación española de aquella época al conquistar la medalla de bronce en los 200 metros braza de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, dando continuidad internacional a una generación que había tenido en Madrid uno de sus grandes escenarios.
El Mundial 86 tuvo también representación vinculada directamente a la natación madrileña. Entre sus protagonistas estuvo Natalia Autric, nadadora del Real Canoe, que llegaba al campeonato después de establecer en el propio M-86 un nuevo récord de España de 100 metros espalda durante los Campeonatos de España celebrados pocas semanas antes del Mundial.
Junto a ella destacó Juan Carlos Vallejo Arroyo, “Kimbo”, también nadador del Real Canoe y doble olímpico en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984. Vallejo había participado además en el Mundial de Guayaquil 1982, por lo que Madrid suponía su segunda presencia en unos Campeonatos del Mundo.
La representación madrileña se extendió también al waterpolo con Mariano Moya, portero del Real Canoe y miembro de la selección española en el Mundial 86. Moya había sido olímpico en Los Ángeles 1984 y volvería a disputar unos Juegos en Seúl 1988.
Además de tener el honor de ser el abanderado de España en la ceremonia inaugural de Las Ventas, Vallejo estuvo muy cerca de alcanzar la final de los 400 metros libre. Se quedó a solo 25 centésimas de la final A después de conseguir el noveno mejor tiempo de las series. Posteriormente fue cuarto en la final B con 3:55.56.
Una mascota para el Mundial 86
El campeonato tuvo también una imagen propia: un toro convertido en nadador, con gafas sobre la cabeza y una medalla al cuello. Una figura asociada al Mundial 86 que continúa formando parte de la memoria gráfica de aquellos días.
La figura del toro sigue vinculada como mascota a la Escuela de Iniciación a la Competición M-86, manteniendo así vivo el recuerdo de 1986 entre nuevas generaciones.
El Mundial terminó. El M-86 se quedó.
El campeonato finalizó el 23 de agosto de 1986, pero la instalación construida para recibirlo acababa de comenzar su propia historia. Desde entonces, el M-86 se ha consolidado como uno de los grandes escenarios de los deportes acuáticos españoles y como un espacio de referencia para la competición, la enseñanza, el entrenamiento y la tecnificación.
El de 1986 continúa siendo el único Campeonato del Mundo de deportes acuáticos celebrado en Madrid. España volvería a recibir la cita mundialista en Barcelona 2003 y Barcelona 2013, pero el Mundial nunca ha regresado a las piscinas del M-86.
Dieciocho años después de su gran estreno, el centro volvió a reunir a la élite internacional durante el Campeonato de Europa de 2004, confirmando su condición de escenario para las grandes citas acuáticas.
Una instalación que vive todos los días
Pero el verdadero legado del M-86 no se mide únicamente en grandes campeonatos. En sus más de 30.000 metros cuadrados conviven diariamente enseñanza, entrenamiento, formación, competición, tecnificación, salud deportiva y servicio a usuarios, clubes y deportistas.
La EIC M-86 representa esa labor de enseñanza y formación de base, mientras que el Centro de Tecnificación Deportiva M-86 acompaña el desarrollo de deportistas con proyección hacia el alto rendimiento.
De un Mundial a una instalación para generaciones. El acontecimiento de 1986 dejó mucho más que resultados e imágenes históricas: dejó en Madrid un centro que cuarenta años después sigue formando, entrenando y acompañando cada día a los deportes acuáticos.
40 años después, una nueva transformación
El aniversario llega además en plena renovación del centro. La Comunidad de Madrid ha concluido una primera fase de modernización, con una inversión de 8 millones de euros, destinada a renovar las instalaciones eléctricas y de climatización, rehabilitar el edificio principal y modernizar el vaso. También se ha renovado la fachada y se han introducido mejoras de eficiencia energética.
La transformación continuará con una segunda fase, dotada con 5,5 millones de euros y prevista hasta 2029, que incluirá actuaciones en la piscina exterior, vestuarios, áreas de administración y oficinas y el Centro de Medicina Deportiva.
Cuatro décadas después de aquella carrera contrarreloj para recibir al mundo, el M-86 vuelve así a mirar hacia el futuro con el objetivo de adaptar sus instalaciones a nuevas necesidades sin perder la identidad construida desde 1986.
Cuarenta años después, el Mundial 86 sigue presente cada día. Está en el nombre del centro, en sus piscinas, en la torre de saltos, en las fotografías que conservan cómo comenzó todo y, sobre todo, en las generaciones que desde entonces han pasado por sus instalaciones. El campeonato terminó en agosto de 1986. Su legado continúa.
Volver la vista a 1986 es entender por qué el M-86 es mucho más que una instalación deportiva. Su historia está hecha de grandes campeonatos, pero también de generaciones de deportistas, técnicos, trabajadores y usuarios que la han mantenido viva durante cuarenta años. Contarla hoy es también una forma de reconocer ese legado y todo lo que todavía queda por escribir.
Fuentes y documentación histórica consultada
World Aquatics; European Aquatics; hemeroteca de EL PAÍS; Comunidad de Madrid; Real Federación Española de Natación; Federación Madrileña de Natación; Boletín Oficial del Estado; archivo gráfico de EFE; Libro del Centenario de la RFEN (1920–2020); archivo personal de Enrique J. San Isidro; y material gráfico aportado por Manuel Escudero Cordón al grupo Memorias de Natación.
World Aquatics – Mundial 1986 · Inauguración del centro · Ceremonia inaugural · Campeonatos de España previos al Mundial · Natación sincronizada · Waterpolo femenino · Final masculina de waterpolo · 40.º aniversario y reforma